Llegó junio, llega el calor, el verano… y las piscinas para escapar del bochorno y refrescarnos. Pero, ¿tienes todo listo para disfrutar de ella? La puesta a punto tras el parón invernal y el mantenimiento son fundamentales para que todo esté a punto y cumpla con las normas sanitarias, especialmente en tiempos de pandemia. Acompáñanos en este repaso a todo lo que debes tener en cuenta antes de disfrutar de un merecido y deseable baño.

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Limpieza

En primer lugar, la piscina debe estar limpia. Tras la retirada de la lona que protege el vaso de las inclemencias del otoño y el invierno, es necesaria una limpieza a fondo.

Si ha vaciado, o la suciedad del agua le obliga a vaciar la piscina, la limpieza de las paredes puede hacerse con ácido clorhídrico disuelto en agua o aguafuerte. Siempre con todas las precauciones y con mucho cuidado de no mezclar productos que puedan provocar una reacción química importante. Existen cepillos especiales para estas limpiezas, incluso con diferentes presentaciones rectos o curvos.

Para ello, es indispensable el uso de un limpiafondos adecuado, así como del uso de la pértiga para retirar todos los restos de hojas y porquería que hayan podido quedar acumulados.

Revisión del vaso

Aunque hay quien pone este paso como el primero, nosotros consideramos que la limpieza previa facilita una inspección más eficaz. Es necesario revisar la integridad del vaso. Que no existan fugas o fisuras.

Revisar sistema de filtración

Antes de efectuar este paso, debemos rellenar el vaso hasta su nivel habitual. Se debe revisar la bomba y el resto del equipo de la piscina, reemplazando de ser preciso los sellos y tapones del rebosadero y el filtro del calentador. Una vez llega al caudal habitual, se debe dejar la bomba activa durante 24 horas para comprobar su correcto funcionamento.

Controlar los niveles químicos del agua

Antes de permitir el baño, se debe realizar un test que nos indique los niveles de ph, de la cantidad de cloro, de alcalinidad y compruebe la presencia de minerales.

Hay que comprobar que los valores se encuentren entre los  estándares recomendados:

  • Entre 7.2 y 7.6 para el PH
  • Alcalinidad total de 80 a 120
  • Dureza del agua entre 150 ppm y 250 ppm
  • Entre 1 y 3 ppm de cloro.

Según lo que obtengamos, se ajustarán las medidas y de los productos químicos necesarios para regular y normalizar cada parámetro, y así restituir el equilibrio químico saludable del agua de la piscina. Para ello hay que corregir, comprobar y ajustar los niveles de productos químicos dejando actuar el filtro y la bomba.

Mantenimiento diario

Una vez lista, el mantenimiento diario de la piscina es fundamental para garantizar la salubridad y el mantenimiento de la piscina. Se deben revisar los niveles de cloro y PH, sustituyendo o añadiendo los productos químicos necesiarios, así como pasar el limpiafondos cada cierto tiempo y recoger las ramitas o insectos con frecuencia.